Todo llega en la vida, o casi todo. Y para mi, las vacaciones más deseadas en muchos años, han llegado. ¡Que año! ¡por Dios!. Hoy disfruto de mi primer día en la costa, en mi querida ciudad de Dénia. Para los visitantes que me honráis, de más de 60 países del mundo (perdonadme los del lado patrio que la conocéis), os cuento que el lugar donde estoy es una bonita ciudad española, en la provincia de Alicante, bañada por el mar Mediterraneo, con una luz maravillosa, un agua para quedarse dormido en ella, una gastronomía absolutamente pecaminosa, y un ambiente espectacular. En ella tengo un apartamento, del que disfruto en contadas ocasiones, ahora es una de ellas, ¡ya lo creo!. Acabo de llegar de la playa, he pasado por el jacuzzi y posterior baño en la piscina. Ahora una vez en casa, solucionados los problemas de conexión, que eso si que reconozco sufrir aquí de manera constante, debido a la orientación del apartamento, os puedo contar todo esto.
¿Y porqué os narro toda esta película?. Primero porque me apetece. Segundo porque como comprenderéis con todo lo que estoy "sufriendo" y lo que seguiré "padeciendo" durante los siguientes veinte o quizás veinticinco días, probablemente me quedará muy poco tiempo para mantener esto al día. Intentaré, no obstante de vez en cuando actualizar algún valor, aunque será complicado debido al asunto de conexión dificultosa que antes os conté.
Llegados a este punto, tengo que dejaros, me voy a adecentar para la ocasión, para proceder a una bonita cena en el puerto deportivo, seguida de alguna "copa" en "el zensa", etc......
Un fuerte abrazo para todos y muchas gracias por vuestro aliento, sin el cuál, sacar adelante este lío en que estoy metido, sería con franqueza del todo imposible.